La velocidad de la luz

Imaginemos este ejemplo:

El escenario:

Nos encontramos haciendo un crucero y estamos leyendo un libro apoyados en una de las barandillas del barco. De repente, como estamos pasando cerca de un puerto, nos distraemos y se cae el libro.

Ahora analizamos el instante justo de la caída del libro:

Para una persona que esté quieta en el puerto y haya visto caer nuestro libro, la velocidad que tomó el libro dependerá de la velocidad que llevaba el barco en ese momento. Lo mismo hubiese ocurrido si hubiéramos viajado en un coche, tren...

Ahora bien, si hay luces encendidas en el barco en ese mismo instante, la luz emitida es independiente de la velocidad del barco. La velocidad de la luz será siempre de 3x108 m/s.

Por lo tanto, no importa el movimiento que lleve la fuente que emite la luz o el movimiento del que recibe u observa, la velocidad de la luz es siempre constante. Realmente actúa como una auténtica barrera. Es decir, cualquier objeto con velocidad inferior a la luz no puede sobrepasarla y viceversa, si algo se mueve más deprisa que la luz, no podrá ir más despacio que ella. Para poder superar la velocidad de luz, necesitaríamos una energía infinita para alcanzarla.

Los taquiones son las partículas que se mueven a velocidades superiores a la luz. Existen teorías que dicen que pueden viajar hacia atrás en el tiempo, pero no está todavía demostrado que realmente existan estas partículas aunque algunos físicos creen que los taquiones se podrían crear en los procesos más energéticos del universo y formar parte de los rayos cósmicos.

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