Magna Carta, the Charter of English liberties. La carta Magna inglesa.

Cuando se piensa que la ley está al servicio de uno en vez de al revés, se lía parda.


Así sucedió en 1215 cuando debido a los abusos que había estado cometiendo el rey Juan sin Tierra, sus nobles se sublevaron y le hicieron firmar un documento en el que se establecían unas normas que también el rey debía acatar.


Estamos en la biblioteca británica, The British Library, donde existen dos copias originales de la carta Magna.


En el 2015 en dicha biblioteca se juntarán las cuatro copias originales existentes como conmemoración del los 800 años. Una de las otras dos copias está en la catedral del Lincoln y la otra en la catedral de Salisbury.


Nos encontramos ante el documento que inspiró la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 y que fue designada como “Carta Magna de la humanidad”.


Esta es la historia:


El 15 de junio de 1215 el rey John, Juan sin Tierra, sellaba un documento histórico con el que los poderes del rey quedaban limitados. Era un momento histórico en el que se ponía fin al abuso y se establecían normas para todos.


En realidad, era un asunto entre los señores feudales y el rey. Juan sin Tierra llevaba tiempo haciendo y deshaciendo según sus propios intereses lo que estaba afectando de lleno a señores que, aunque no eran reyes, también tenían mucho poder. Al final, tanto se tensó la cuerda que se rompió. Los nobles se pillaron un cabreo de los gordos y se revelaron. Para empezar, rompieron su juramento de fidelidad hacia el rey y a continuación se marcharon a Londres a tomar la ciudad. Eso fue en mayo del mismo año.


Visto lo visto, el rey, que ya tenía bastante harto, además de a la nobleza, al pueblo llano, no le quedó otra que aceptar un pacto. De otra forma, lo hubiese pasado bastante mal ya que venía de perder los territorios franceses por los que tanto habían luchado su hermano Ricardo Corazón de León y su madre Leonor de Aquitania (otro día escribiremos sobre ella ya que fue una mujer con una vida interesantísima). Resumiendo, que entre sus numerosas derrotas y sus altos impuestos, nadie estaba contento con él.


Así, se establecieron diferentes principios con el fin de evitar los abusos del rey.


Dos ejemplos:


  • Un hombre libre no podría ser encarcelado, desposeído, exiliado o proscrito sin haber sido juzgado por sus iguales y de acuerdo con a las leyes del reino.


  • No se podría condenar a nadie por sólo un rumor.


La ley quedaba por encima del rey y se evitaba que la ley estuviese a merced del Rey. Se habían establecido los principios básicos.

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