Los casos en alemán

El alemán es una lengua con declinaciones, es decir, tiene casos que cumplen distintas funciones gramaticales. Hay cuatro casos en alemán moderno: nominativoacusativodativo genitivo

 

La función de los casos es la de asignar a una palabra o grupo de palabras una función en la frase. ¿Quién hace la acción?, ¿qué hace la acción o qué produce esta?, ¿a quién se le hace la acción?. En español estas funciones se matizan generalmente con las preposiciones; no es lo mismo decir «voy a escribir una revista», que «voy a escribir a una revista». En alemán, ese matiz se da con los casos y con las preposiciones.

 

¡Observa que los sustantivos no cambian al declinarse (excepto el genitivo), así que debemos fijarnos en el artículo para saber en qué caso están!

El caso nominativo

 

Es el sujeto de la oración, además de otras funciones.  Al verbo de una oración hay que preguntarle: ¿Quién hace la acción del verbo? ¿Quién es el qué? ¿Qué es lo que?. En alemán, responde a las preguntas «Wer?» y «Was?«. La respuesta nos indica el sujeto, y el sujeto debe estar en nominativo.

 

Por ejemplo, cuando aprendemos que Handy es neutro, y que por tanto va acompañado por el artículo determinado “das”, estamos hablando del caso nominativo: «das Handy».

 

  • Das Handy geht nicht an.

 

El caso acusativo

 

El caso acusativo en alemán es el que corresponde en general con el complemento directo del español (pero no siempre), y viceversa (pero no siempre tampoco). Esto quiere decir que es el que se usa como complemento para indicar sobre qué se hace la acción. Responde a las preguntas: ¿A qué persona? ¿Qué cosa?; en alemán: «Wen?«, «Was?«.  Por ejemplo, si digo que me como una manzana, “la manzana” es el complemento directo:

 

  • Ich esse einen Apfel.

 

Observa que el nominativo de manzana, que es masculino en alemán, es “ein Apfel”. En esta frase usamos el artículo indeterminado “ein” en su forma declinada al acusativo: «einen». Por tanto «einen Apfel» es el objeto acusativo, el objeto directo del español.

 

El caso dativo

 

Es el caso que indica sobre  quién o qué recae una acción. Quién la recibe. Corresponde, en general, con el objeto indirecto en español (pero no siempre) y viceversa (pero no siempre tampoco). Responde a las preguntas: ¿A quién? ¿Para quién? ¿A qué? ¿Para qué?; en alemán “Wem?” y “Was?”.

 

Por ejemplo, si regalo una bufanda a mi amiga, el regalo será el objeto directo (es lo que regalo), y mi amiga será el objeto indirecto (es a quién regalo. Ella recibe la acción, y la bufanda  es lo que produce la acción). Por tanto, “una bufanda”, que en nominativo es “ein Schal”, en acusativo será “einen Schal”; por su parte, mi amiga que en nominativo es “meine Freundin”, en dativo será “meiner Freundin.”.

 

  • Ich schenke meiner Freundin einen Schal.

 

El caso genitivo

 

Es el caso que indica propiedad o pertenencia. Responde a la pregunta ¿De quién? ¿De qué?; en alemán  “Wessen?”.

En la frase “Esta es la bicicleta del vecino”, «del vecino» está declinado en genitivo, pues indica de quién es la bicicleta. Los sustantivos en genitivo llevan una -s al final, y portanto «der Nachbar», en nominativo, pasa a «des Nachbars».

 

  • Das ist das Fahhrad des Nachbars.